"Fui a visitar la tumba de Pasolini no como un homenaje, ni siquiera como una celebración. Pier Paolo Pasolini; el nombre uno y trino, como decía Caproni, no es mi santo laico, ni tampoco un Cristo literario. Iba buscando un sitio; un sitio donde todavía fuera posible reflexionar sin vergüenza sobre la posibilidad de la palabra. La posibilidad de escribir sobre los mecanismos del poder, más allá de historias, más allá de los detalles. Reflexionar acerca de si todavía era posible decir los nombres, uno a uno, señalar los rostros, desnudar los cuerpos del delito y convertirlos en elementos de la arquitectura de la autoridad. Si todavía era posible perseguir como cerdos truferos las dinámicas de lo real, la afirmación del poder, sin metáforas, sin mediaciones, con la sola llama de la escritura."
"El odio es siempre un pecado.
Una sola gota de odio en tu alma se extenderá por todas partes
y lo destruirá todo, como una gota de tinta en la leche blanca".
Perfectos y delicados arreglos de cuerdas, percusión y vientos junto con la voz de María Rodés, convierten en borrosa y perezosa niebla las dolorosas y cruentas tormentas de pasión relatadas en las coplas de toda la vida.
Una pequeña delicia hecha coloreando en pastel, el añejo sepia de las coplas halladas más allá de la memoria. Una preciosa herencia.
I CAN'T HOLD THIS DAY ANYMORE UNDERSTAND ME ANYMORE TO TREAD THIS FANTASY OPENLY WHAT HAVE I DONE OOH THIS UNCERTAINTY IS TAKING ME OVER I CAN'T MOULD THIS STAGE ANYMORE RECOGNISE ME ANYMORE